Todo completamente reventado, destrozado, en mil partes, algo casi imposible de unir, casi imposible de
recuperar.. casi imposible, como cuando un puzzle de mil piezas se deshace y las piezas se desperdigan por toda la habitación.
Después de un puñetazo contra la pared, después de los gritos, después de esa rabia, de esas ganas de odiar lo que más se supone que querían, después de los insultos, de las frases que se quedan dentro..
Después, cómo hacen para que la resaca no dure demasiado, después, ella no sabe cómo darle un beso, después, cómo le mira a la cara y le... sonríe, después, cómo puede pretender hablar de cualquier otra cosa como si no pasara nada, después, cómo puede intentar seguir quieriendole como antes..?
Cómo puede hacerlo sabiendo que tarde o temprano la tormenta volverá, siempre vuelve, cómo hace para no salir corriendo, cómo lo hace para seguir allí luchando con el como le prometió aquel día, abrazados en la arena de la playa.
Cómo puede querer imaginar que será la última, que de ésta aprenderán a quererse, que de ésta ella conseguirá un abrazo sincero, aunque sepa que a él, eso de expresarse le cuesta.. Cómo puede creer que llorará con ella, cómo puede querer intentar seguir con un peso imposible de levantar, cómo.
Si sus besos hace mucho que están vacíos. Si ya no queda nada por lo que luchar, si ya no queda nada por lo que llorar, si ya, no queda nada.
Procuremos ser felices el porcentaje más alto de nuestras vidas, el procentaje mas alto del día, de la semana... procuremos darle a todo la importancia que se merece, comprendamos que no hay nada más importante que estar sanos por dentro, que nuestras cabezas no pierdan el norte, que nada nos haga cambiar, que nadie nos obligue a nada, nunca. Que seamos todo lo libres que podamos ser, que disfrutemos.
Que la vida es todo lo sencilla que queramos que sea, que hagamos las cosas bien.
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