miércoles, 20 de abril de 2011

Nunca apareció

Y buscando te quieros escondidos me perdí... Creo que hace tiempo dejaron de existir, perdieron todo su sentido, se quedaron vacíos, invisibles, intocables, innombrables.

-¿Recuerdas lo que significaba aquello?
 Te.......Quiero?

sábado, 16 de abril de 2011

Puede llegar a ser frustrante

Sabes? No siento absolutamente nada. Me he visto más de una vez en esta situación y creo recordar que lo pasé mal.
Pero ahora... es como si no pensara nada, como si mi mente se hubiera bloqueado totalmente, no tengo ni idea de qué es lo que debo hacer, ni idea.
Qué extraño, será que me he agotado... o que tengo demasiadas cosas en la cabeza...
No sé.
Por ahora, voy a cerrar el ordenador, voy a cerrar mis pensamientos y me voy a ir de cañas por Madrid.

martes, 12 de abril de 2011

Para comérselos

Tan pequeños... tan frágiles, tan graciosos, tan rebeldes, tan dulces, tan inocentes, tan tiernos, tan simpáticos, tan cariñosos, tan agradecidos, tan enfadicas, tan llorones, tan mocosos, tan alucinantes...
Sólo llevo dos días y no se cómo reaccionaré cuando esto acabe. Sí, es muy cansado, es difícil, pero a la vez me hace sentirme tan...tan... no sé como definirlo, eso que siento cuando vienen en busca de mi ayuda, de mi cariño... esa obediencia, esa manera de comprender, de escuchar..
Es algo indescriptible. Jamás había hecho algo así, jamás se habían intercambiado de esta manera los papeles de mi vida, jamás había sentido tanto en tan poco tiempo.
Desde las nueve y media de la mañana ya tienen esa energía, ese cariño al saludar y pedirme que les de la manita, esas caritas cuando están dormidos a la hora de la siesta y la carita de despistados que tienen nada más despertar...
Supongo que es algo que no se comprende si no se vive, supongo que pocas personas han vivido algo así, jamás imaginé que esto me marcaría tanto.
No quiero separarme de ellos, no quiero, cada uno es especial, es diferente, es un mundo y cada uno se hace querer a su manera.
Tan sólo en dos días hemos conectado, hemos conectado totalmente y no termino de saber cuál es el motivo de que esto haya ocurrido, sabía que los niños se me daban bien, pero no sabía que puedo hacerles tan felices.
Cuando estoy a su lado, absolutamente todo pasa a un segundo plano, incluso a un tercero, mi mundo se reduce a ellos y a todas y cada una de sus necesidades, son muchas horas, da tiempo de sobra a conocerlas.
El tiempo pasa fugazmente, nunca quiero que acabe la jornada, odio cuando miro el reloj, y ya son las cuatro.
Hay tres muy dificiles, son increíbles, pero muy difíciles, y me da muchísima rabia ver de qué manera intentan educarles, los estresan, les chillan, les amenazan con castigos constantemente, les chantajean, les hablan fatal y los excitan muchísimo mas de lo que ya están, no creo que esos sean métodos buenos, ni beneficiosos para ellos, no son niños malos, ni culpables de su comportamiento, en estos días, no se han separado de mí sabéis? Y no han hecho ninguna de las suyas cuando yo estaba a su cargo. La respuesta es sencilla, simplemente necesitan cariño, cariño que seguramente no encuentran, una educación que puedan comprender, que no les impongan las cosas aprovechando la superioridad, lo niños son muy listos y muy sensibles, muchísimo mas de lo que podemos creer. Yo no tengo ni idea de pedagogía y en tan sólo dos días me he dado cuenta de lo mal que está la educación, ya sabía que la secundaria estaba por los suelos, pero no me había fijado en que la infantil es todavía peor. No creo que yo sea capaz de encontrar la solución y me crispa.
Mientras tanto, el tiempo que me queda a su lado, les haré los niños más felices del mundo.

domingo, 3 de abril de 2011

Como si no pasara nada

Y aquí estás, tumbado en mi tripa, te colocas de vez en cuando, me miras para ver si sigo despierta, me agarras flojito con tus manos, respiras profundamente, casi igual que cuando duermes. En este momento pienso lo increíble que es todo esto, lo alucinante que es este instante.
No echan nada en la tele, de hecho estamos viendo un programa absurdo al que ninguno de nosotros esta prestando atención, todo da exactamente igual, todo lo que salga de nuestra colocación perfecta no importa en absoluto, no hay nada que pueda hacerme cambiar de opinión, eres la persona que mejor se enreda conmigo.
El tiempo pasa, te acaricio el brazo, muy despacito, se te pone la piel de gallina, me encanta, te toco el pelo, se que te gusta, se que te sientes bien, y es que no comprendo muy bien por qué motivo tienes esa capacidad de ser como un niño pequeño en estos momentos, no entiendo por qué eres tan dulce, tan dulce que me haces volverme la chica mas cursi sobre la faz de la tierra.
Las horas siguen pasando y a nosotros todo nos da igual. Es una noche más, una noche simple, como muchísimas otras noches, no tiene nada de especial, no tiene nada que resaltar, nada que decir, nada que pueda hacerla increíble y sin embargo lo es.
¿Nos vamos a dormir? Sí, vamos, metámonos en una cama que nos transporte a un lugar aún mejor, que nos lleve justo donde queramos estar, hasta caer rendidos, hasta que no nos quede ni un suspiro de energía.
Tus músculos comienzan su contracción, yo te abrazo fuerte, muy fuerte, te digo al oído que te quiero amor, te lo digo muy bajito, para que mañana no puedas recordarlo, lo hago cada noche, te miro en la oscuridad e imagino cada uno de tus gestos al dormir, eres increíble, te respiro, te siento, te noto, te pienso, te tengo...
Ven aquí conmigo, cuando menos lo esperes despertaremos...o eso creo.

sábado, 26 de marzo de 2011

Encaminarse

A paso de tortuga, de una tortuga gigante y coja, la más lenta que puedas imaginar.
Despacio, casi inmóviles, a una velocidad incluso más pausada que la aguja que marca los minutos en mi reloj, avanza tan lentamente, que casi no da tiempo a ver cuándo se ha movido.
Como lo infinitamente lento que pasa el tiempo cuando te aburres.
Tan despacio que a veces llegue a asustar, pero dándonos cuenta de que tan despacio no podemos estrellarnos.
Tan despacio como si fuéramos caminando por un alambre finísimo o al borde de un precipicio enorme, como si tuviéramos que andar por encima de miles de hojas secas sin que se nos pudiera oír, como si estuviéramos entre arenas movedizas, como si sólo nos quedara el último bocado de nuestra ultima comida, como si después de eso ya no hubiera nada mas, nunca.
Lentamente, muy lentamente, muy tranquilamente. Total, tengo toda la vida, tienes toda tu vida, tenemos tiempo de sobra.
Tiempo para abrirnos, para descubrirnos por dentro, para investigarnos, para analizarnos a la perfección, cada rincón, cada mínima parte de nosotros.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Me lo planteo todo, absolutamente todo, me planteo si fue buena idea, si hice las cosas como debía hacerlas.
Me paro a pensar qué es realmente lo que quiero, si lo estoy buscando en el lugar indicado, si es lo que estoy dispuesta a vivir.
En realidad quiero irme lejos, siempre he querido hacerlo, no me gusta donde vivo, no me gustan muchas de las personas que me rodean, no me gusta la vida que llevo, aunque supongo que estoy acostumbrada.
Me apetece vivir aventuras, aventuras diarias, que cada día sea increíble, llegar a casa alucinada, siempre, hablar mil idiomas, que todos sirvan para algo, conocer gente, gente y más gente, saber de todo, viajar, viajar sin límites a mil sitios, a mil países, a los lugares mas escondidos del mundo, a esos rincones que no conoce nadie, hacerlos mios.
Siempre quise encontrar esa locura, ese impulso que me diera la fuerza suficiente para marcharme, un motivo, una razón...
Como yo, seguro que tú también piensas así, te encantaría vivir mil cosas, mil cosas que siempre has querido, que la rutina te ha hecho olvidar, que la pereza te ha hecho dejar en el fondo más fondo de tu mente.
Creo que es el momento de plantearse seriamente las cosas, una vez más, creo que es hora de intentar salir de aquí, de alguna manera.
Tengo mucho tiempo para pensar y una imaginación prodigiosa.
Empezaré por intentar conocerme mejor a partir de mañana.

lunes, 21 de marzo de 2011

No se ni cómo explicarme

Demasiada importancia, definitivamente le doy demasiada importancia, muchísima más de la que debo o de la que creo que debería darle.
Es fácil, es lo más básico que te puedas imaginar, pero me empeño en hacerlo enorme, tan grande que consigue dejarme tan pequeña, que casi no puedo verme.
No me gusta, no me gusta nada, me pone enferma, me frustra, me agobia, me estresa, me quema, me hace sentirme justo como odio sentirme, como siempre he odiado sentirme, como nunca he querido ser.
Detalles invisibles, esos son los que más duelen, los que crees que están pero que en realidad no son nada, nada en absoluto.
A veces creo que soy gilipollas.