sábado, 15 de enero de 2011

Amigos

Una noche, cervezas, pizzas, vino tinto, tabaco, música, boxeo en la televisión, y seis personas, tan sólo seis personas.
Esa fue mi noche del viernes, una noche, que puede parecer simple, pero que hacía muchisimo tiempo que necesitaba, mis amigos.
A veces olvido lo importantes que son, a veces olvido, que siempre aparecen cuando se les necesita, a veces no me doy cuenta de lo increíbles que son.
Anoche, me hacía falta su presencia, anoche, les necesitaba seguramente más que nunca y ellos supieron a la perfección como hacerme sentir arropada.
Todos pusieron de su parte, todos hicieron el tonto pero en su justa medida, todos me dieron cariño, cariño del de verdad, y yo, no podía estar más feliz.
Sin duda, son ellos los que hacen que todo sea un poquito más fácil.

viernes, 14 de enero de 2011

A mí y a todos

Me recorren, me atan, me ponen enferma, me mueven rápido, me quitan el hambre, me hacen pensar y pensar, me agobian, me estresan, me suben, me bajan, me envuelven, me rozan, me tocan, me petrifican, me hacen no saber cómo reaccionar, me frenan, me vuelven loca...
Nervios.

jueves, 13 de enero de 2011

Nada que ver

Nada que ver, no tiene nada que ver.
Le busco y no le encuentro, ya casi no recuerdo su risa, ni su mirada, ya casi no sé como hablarle, ni qué decirle, ya no recuerdo su olor, seguramente ya no sea el mismo, no sé como lleva el pelo ni si sigue vistiendo igual, ya no recuerdo sus ojos ni su boca, ya no recuerdo sus manos, ni su piel. Intento de mil maneras diferentes sacar esa parte de el que conseguí sacar hace mucho, pretendo cosas que no funcionan, no consigo ver nada, no consigo verle.
Supongo que estas cosas son así, cada persona toma sus decisiones, a veces equivocadas y a veces no.
Siento una rabia diferente, una rabia que no había sentido jamás, siento decepción, siento pena, siento que se ha ido, se ha ido y creo que es para no volver.
Él, en una ocasión me pidió que jamás dejara de ser yo, que jamás me dejara llevar por nada, que no perdiera la cabeza, y no lo hice.



No la encuentro

Me encantaría ser libre, no depender de absolutamente nada, no preocuparme por absolutamente nada, no pensar en absolutamente nada, no necesitar nada.
Me gustaría viajar, recorrerlo todo, aprender.
Me encantaría no sentir la decepción, me encantaría no depender de nada ni nadie.
Una vez alguien me dijo, que en las personas, necesitamos muy pocas cosas realmente, pero nos obligamos a necesitar siempre algo más de lo que ya tenemos.

miércoles, 12 de enero de 2011

anonadada, alucinada, perpleja

Hoy me he dado cuenta de algo, me he dado cuenta de la incultura que hay en mi ciudad, es increíble, homófobos que se creen modernos, personas de esas que dicen ese típico '' no, no a ver si yo lo respeto pero....'' cuando hay un pero ya no sirve nada de lo que has dicho antes empezaré a escucharte a partir de ese pero.
Hoy, en una asamblea a cerca de la homosexualidad, el profesor ha comentado que al igual que los consumidores de heroína, los homosexuales están socialmente marginados en esta sociedad. La verdad, me parece bastante radical esta comparación, porque aunque sea de manera diferente esto es cierto y yo me pregunto tantísimas cosas... escuchaba opiniones que me hacían revolverme, porque he oído que por ejemplo, no tienen derecho a adoptar ya que no hay una comprensión femenina y masculina a la hora de educar a unos hijos, que no deben casarse por aquello de que el ''matrimonio'' debe ser entre hombres y mujeres, que no comprenden por qué se hace una fiesta del orgullo gay o no una del heterosexual.
Yo, me esfuerzo en dar opiniones, pero aún así noto que no comprenden, que aun estando en el siglo XXI, habiendo luchado durante años por esas cosas, habiendo pasado por toda la represión que hemos pasado, todavía haya personas y lo más grave y preocupante, personas jóvenes con esos pensamientos.
¿''Si tú vas con tus hijos de la mano por la calle y ellos ven a una pareja gay y te preguntan tus hijo que cómo follan, qué les respondes?'', '' yo no podría soportar tener dos padres o dos madres, es necesario un padre y una madre porque a mi mi madre me entiende para unas cosas y mi padre para otras, además que tú imaginate a mis amigos, es que no tendría, claro que yo dudo que fuera amiga de alguien así.''
'' pues yo no entiendo que no se haga una celebración de los normales, vamos de los heterosexuales.''
'' Yo lo respeto, pero ya hablando enserio, no es que sea una enfermedad, pero hay algo en las cabezas de esas personas que no debe estar bien colocado no? jajajaja vamos, que a mi no me molaría un tío en la puta vida, y ahí dándose por culo es que que enfermos, jajaja.''
Supongo que imaginaréis mis respuestas a todas estas cuestiones, aunque no han servido para absolutamente nada, es una opinión cerrada.
Lo que más me alucinaba cuando estaba viendo todo aquello es la superioridad con la que decían todas esas barbaridades.
La homosexualidad es algo que ha existido toda la vida, es algo tan natural como cualquier otra tendencia sexual, vamos a ver, nadie tiene derecho a juzgar algo así y tampoco por supuesto a menospreciarlo.
De verdad, esto me hace plantearme en qué clase de mundo vivo, con qué tipo de personas me relaciono y con la educación que tienen los próximos dirigente de este país.
Yo, por supuesto, educaré a mis hijos desde el respeto más absoluto a todo lo humano, a todo lo que no hace daño a nadie, a todo lo NATURAL y por supuesto a todo lo que ellos decidan hacer con sus vidas.
Con lo sencillo que podría ser todo... y esa necesidad que tenemos a veces de sentirnos por encima de situaciones que nos dan mil vueltas.


Apariencia

Como si no nos conociéramos, como si no supiéramos nada, como si nunca nos hubiéramos encontrado, me miras, me escuchas, pero todo como si no nos conociéramos. Me cuentas, te cuento, con esa frialdad característica de estas situaciones, me escuchas, y respondes con frases simples, de esas que no comprometen, mantenemos la distancia de seguridad para no caer en esta tentación.
Como si no nos conociéramos, como si no hubiera ocurrido nada, solo dos desconocidos que mantienen una relación extraña, una relación que duele, porque duele, pero que es la que debemos tener, como dos desconocidos, como dos personas entre las que no ocurre nada, dos personas diferentes, dos personas complicadas, dos personas sin más.
Como dos personas que tienen miedo, como dos personas cobardes o quizá dos personas que ya saben demasiado, es mejor hacer como si no ocurriera nada.
Como si tú no fueras tú, como si yo no fuera yo, como si jamás hubiéramos compartido tantas cosas...
Como si realmente fuéramos dos desconocidos.

martes, 11 de enero de 2011

Un día tranquilo


Una de esas tardes de frío y lluvia  sentada en el sofá... nada más que palomitas, una fanta de naranja, pelis, tranquilidad, calor, alguien a mi lado y... dejar pasar el tiempo.
No hay nada como los domingos así, no hay nada como sentirse a gusto, como sentirse en casa.
Necesito un fin de semana de calma.

Necesito cine, mucho cine.